¿Estamos eigiendo demasiado a los niños demasiado pronto? | Psicología Viladecans

¿Estamos eigiendo demasiado a los niños demasiado pronto? | Psicología Viladecans

PSICÓLOGA INFANTIL VILADECANS: LA EXIGENCIA EN LA INFANCIA

¿Estamos exigiendo demasiado a los niños demasiado pronto? | Psicología Viladecans

Psicóloga en Viladecans reflexiona sobre la exigencia infantil y las expectativas hacia niños y niñas.

Soy Selene Cabello, Psicóloga General Sanitaria en Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans. Soy graduada en Psicología y tengo un Máster en Psicología General Sanitaria. A lo largo de mi formación he realizado cursos especializados en acompañamiento en el proceso de duelo, TEA, mindfulness y neuroliderazgo, además de mis prácticas de psicología clínica en el CSMA de Gavà. Actualmente desarrollo mi actividad profesional acompañando a niños, niñas, adolescentes y personas adultas desde una mirada cercana, respetuosa y centrada en sus necesidades.

Hay una pregunta que cada vez me hago más a menudo en consulta: ¿estamos exigiendo demasiado a nuestros niños y niñas demasiado pronto?

No me refiero únicamente a las notas, a los deberes o a que aprendan determinadas habilidades a una edad concreta. Hablo de algo mucho más amplio: esperar que sepan gestionar sus emociones, tolerar la frustración, ser autónomos, organizarse, rendir académicamente, relacionarse adecuadamente y, además, hacerlo todo con una madurez que quizá todavía no corresponde a su etapa evolutiva.

Desde mi experiencia como psicóloga en Viladecans, observo que la exigencia infantil no siempre se presenta de una forma evidente. A veces aparece disfrazada de preocupación, de deseo de ayudar o incluso de buenas intenciones.

Y precisamente por eso merece la pena detenernos a observarla.

Niños y niñas que parecen tener una agenda de adultos

En consulta encuentro cada vez más familias preocupadas porque sus hijos e hijas están cansados, irritables, desmotivados o tienen dificultades para concentrarse.

Cuando hablamos de su día a día, en ocasiones aparece una agenda repleta: colegio, deberes, actividades extraescolares, deporte, idiomas, tecnología, compromisos familiares y poco tiempo para algo que considero fundamental durante la infancia: jugar, aburrirse, descansar y no hacer nada productivo.

Como psicóloga en Viladecans, creo que necesitamos revisar qué entendemos por exigencia infantil. Exigir no siempre significa presionar de manera explícita. También podemos estar transmitiendo, sin darnos cuenta, que siempre hay que aprovechar el tiempo, mejorar, aprender algo nuevo o alcanzar un determinado resultado.

Pero un niño o una niña no necesita convertir cada minuto de su día en una oportunidad de rendimiento.

Necesita crecer.

Y crecer implica también equivocarse, probar, aburrirse, imaginar, cambiar de opinión, descansar y tener momentos en los que simplemente pueda ser.

La infancia no es una versión pequeña de la edad adulta

Uno de los errores que podemos cometer es interpretar determinados comportamientos infantiles desde parámetros adultos.

Esperamos que un niño se calme rápidamente cuando está enfadado. Que una niña explique con claridad qué le ocurre cuando está triste. Que puedan organizar sus tareas, controlar sus impulsos, esperar, compartir, aceptar un “no” y resolver conflictos de manera razonable.

Pero todas estas capacidades se encuentran todavía en desarrollo.

El cerebro infantil necesita tiempo y experiencias para desarrollar habilidades como la autorregulación emocional, la planificación o el control de impulsos. Por eso, cuando hablamos de psicología infantil en Viladecans, considero imprescindible tener presente la edad y el momento evolutivo de cada niño o niña.

No podemos pedir la misma capacidad de regulación emocional a una criatura de cinco años que a un adolescente de quince.

Y tampoco podemos interpretar de la misma manera un comportamiento que puede ser completamente esperable en una determinada etapa.

Cuando el “tienes que poder” pesa demasiado

Hay una diferencia importante entre acompañar a un niño a desarrollar una habilidad y exigirle que ya la tenga.

Puedo decir:

“Vamos a aprender juntos a organizar tu mochila”.

O puedo transmitir:

“Ya eres mayor para saber hacerlo”.

Puedo acompañar una rabieta:

“Entiendo que estás enfadado. Estoy aquí y vamos a calmarnos”.

O responder:

“Deja de llorar, no es para tanto”.

Puedo ayudar ante un error académico:

“Vamos a ver qué ha pasado y qué podemos aprender”.

O hacer que interprete ese error como una prueba de que no es suficientemente bueno.

En mi trabajo como psicóloga en Viladecans, he comprobado que la exigencia infantil sostenida puede terminar afectando no solo al bienestar emocional, sino también a la percepción que niños y niñas construyen de sí mismos.

Cuando el mensaje que reciben constantemente es “tienes que hacerlo mejor”, pueden acabar interiorizando otro mucho más doloroso: “tal y como soy, no es suficiente”.

¿Y si confundimos acompañar con adelantar etapas?

Existe una presión social importante por conseguir que los niños y niñas aprendan cuanto antes.

Antes a leer. Antes a escribir. Antes a hablar otro idioma. Antes a ser autónomos. Antes a controlar sus emociones. Antes a saber qué quieren. Antes a destacar.

Como profesional, considero que estimular es positivo. Ofrecer oportunidades de aprendizaje es positivo. Acompañar el desarrollo es necesario.

Pero adelantar constantemente las etapas no significa necesariamente favorecer el desarrollo.

Cada niño y cada niña tiene su propio ritmo. Hay diferencias individuales, temperamentales, cognitivas, emocionales y sociales que debemos respetar.

Por eso, cuando una familia consulta conmigo como psicóloga en Viladecans, intento que antes de preguntarnos “¿qué debería hacer ya?”, podamos preguntarnos algo diferente:

“¿Qué necesita ahora?”

La respuesta puede ser apoyo.

Puede ser límites.

Puede ser descanso.

Puede ser más autonomía.

Puede ser jugar.

Puede ser ayuda profesional.

O puede ser, sencillamente, que una persona adulta reduzca durante un momento las expectativas y vuelva a mirar al niño o a la niña que tiene delante.

La exigencia también puede venir de la comparación

Otro aspecto que observo con frecuencia es la comparación.

“Su hermano a su edad ya lo hacía”.

“Sus compañeros van mucho más avanzados”.

“La hija de unos amigos ya lee perfectamente”.

“Si se esfuerza, debería conseguirlo”.

Comparar puede parecer una manera de motivar, pero muchas veces genera inseguridad y sensación de insuficiencia.

La infancia no debería convertirse en una competición constante.

Desde mi perspectiva como psicóloga en Viladecans, trabajar la exigencia infantil implica también ayudar a las familias a sustituir la comparación por la observación.

No preguntarnos únicamente si nuestro hijo o nuestra hija está por delante o por detrás de los demás, sino observar cómo está evolucionando respecto a sí mismo o a sí misma.

¿Qué podía hacer hace unos meses?

¿Qué ha aprendido?

¿En qué necesita ayuda?

¿Qué se le da bien?

¿Qué le está costando?

Estas preguntas nos proporcionan mucha más información que compararle con otro niño o niña.

Exigencia no es lo mismo que límites

Hablar de reducir la exigencia no significa criar sin normas ni permitirlo todo.

Los niños y niñas necesitan límites. Necesitan rutinas. Necesitan aprender que sus actos tienen consecuencias y que existen normas de convivencia.

La diferencia está en cómo ponemos esos límites y qué esperamos de ellos.

Podemos mantener una norma y, al mismo tiempo, validar una emoción.

Podemos pedir responsabilidad sin exigir perfección.

Podemos enseñar autonomía sin abandonarles cuando algo les cuesta.

Podemos mantener expectativas realistas sin convertir cada error en un problema.

Para mí, una crianza saludable no consiste en eliminar todas las dificultades del camino, sino en asegurarnos de que el niño o la niña no tiene que recorrerlas en soledad.

Quizá necesitan menos presión y más presencia

A veces, cuando una familia llega a consulta preocupada porque su hijo o hija “no está funcionando como debería”, antes de pensar en qué debemos corregir, necesitamos escuchar.

¿Qué está intentando comunicar con su conducta?

¿Está cansado?

¿Está sobrecargado?

¿Está preocupado?

¿Tiene demasiadas actividades?

¿Está atravesando algún cambio?

¿Necesita más tiempo de conexión con sus figuras de referencia?

¿O existe alguna dificultad específica que requiere una valoración profesional?

No todo comportamiento difícil significa que un niño o una niña necesite esforzarse más.

A veces necesita que nosotros entendamos mejor qué le está pasando.

Y esta es una de las cuestiones que más me gustaría transmitir desde mi experiencia como psicóloga en Viladecans: detrás de una conducta que nos preocupa puede existir una necesidad que todavía no sabe expresar con palabras.

¿Qué podemos hacer desde casa?

No necesitamos convertirnos en madres, padres o profesionales perfectos. De hecho, perseguir esa perfección también puede generar una enorme presión.

Podemos empezar por pequeños cambios:

  • Revisar si la agenda de nuestro hijo o hija tiene suficiente espacio para descansar y jugar.
  • Valorar el esfuerzo sin convertir el resultado en la única medida de éxito.
  • Adaptar nuestras expectativas a su edad y desarrollo.
  • Evitar comparaciones con hermanos, hermanas o compañeros.
  • Permitir que se equivoque sin hacerle sentir que decepciona.
  • Acompañar sus emociones en lugar de exigir que desaparezcan inmediatamente.
  • Dar responsabilidades progresivas, acordes con sus capacidades.
  • Preguntarnos qué necesita antes de preguntarnos qué debería estar haciendo.
  • Reservar momentos de conexión familiar sin objetivos, tareas ni pantallas.

Y, sobre todo, recordar algo que intento tener muy presente en mi práctica profesional: un niño o una niña no tiene que demostrar constantemente que merece nuestro orgullo.

Necesita sentir que puede ser querido, escuchado y acompañado incluso cuando algo no le sale bien.

Cuando la exigencia empieza a afectar a su bienestar

Si observamos cambios importantes en el estado de ánimo, ansiedad, problemas de sueño, irritabilidad frecuente, rechazo escolar, dificultades de concentración, somatizaciones, aislamiento, pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba o una preocupación excesiva por hacerlo todo bien, puede ser recomendable pedir orientación profesional.

No porque haya que etiquetar inmediatamente lo que está ocurriendo, sino porque comprender a tiempo puede prevenir que el malestar se haga más grande.

En mi consulta, como psicóloga en Viladecans, mi objetivo es crear un espacio seguro en el que podamos entender qué está ocurriendo y buscar estrategias adaptadas a cada niño, niña, adolescente y familia.

Si necesitas ayuda, podemos hablar

Si leyendo este artículo te has preguntado si quizá estás exigiendo demasiado a tu hijo o hija, no significa que estés haciendo las cosas mal.

La crianza está llena de dudas. Nadie recibe un manual que explique exactamente qué necesita cada niño o niña en cada momento.

Pedir ayuda tampoco significa haber fracasado. En muchas ocasiones significa precisamente lo contrario: estar dispuesto o dispuesta a comprender mejor y acompañar mejor.

Si percibes que tu hijo o hija está sufriendo, que la presión académica o familiar está afectando a su bienestar, que existen dificultades emocionales o que simplemente necesitas orientación para entender qué está ocurriendo, estaré encantada de acompañaros.

Soy Selene Cabello, Psicóloga General Sanitaria en Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans, y podemos valorar juntos qué está necesitando vuestro hijo o hija y qué podemos hacer para ayudarle a crecer con más seguridad, confianza y bienestar.

Puedes solicitar una cita conmigo y comenzar a trabajar en un espacio cercano, respetuoso y adaptado a las necesidades de cada familia.

Selene Cabello

Psicóloga General Sanitaria

Grado en Psicología y Máster en Psicología General Sanitaria

Experiencia Laboral
  • Reeducadora en Serveis Atenció Terapèutica (Viladecans).
  • Prácticas de psicología clínica en el CSMA (Gavá)
Formación complementaria
  • Curso «Acompañamiento en el proceso de duelo».
  • Curso «TEA».
  • Curso «Mindfulness».
  • Curso «Neuroliderazgo».
La agenda de muchos niños parece la de un adulto | Psicología infantil Viladecans

La agenda de muchos niños parece la de un adulto | Psicología infantil Viladecans

PSICÓLOGA INFANTIL VILADECANS: ¿TU HIJO/A TIENE LA AGENDA LLENA?

La agenda de muchos niños parece la de un adulto | Psicología infantil Viladecans

Psicóloga infantil en Viladecans reflexiona sobre la agenda de los niños.

Mi nombre es Bárbara Ochoa López, soy graduada en Psicología por la UOC, cuento con estudios en Naturopatía y desarrollo mi labor como psicóloga en Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans, donde acompaño a niños, niñas, adolescentes y sus familias en diferentes momentos de su desarrollo. A lo largo de mi experiencia profesional he comprobado que muchas de las dificultades emocionales que aparecen durante la infancia no siempre tienen su origen en un único acontecimiento. En numerosas ocasiones están relacionadas con el ritmo de vida que llevamos como sociedad y con las exigencias que, sin darnos cuenta, trasladamos también a los más pequeños y pequeñas.

Como psicóloga infantil en Viladecans, cuando observo la agenda de los niños durante las primeras entrevistas con las familias, descubro horarios llenos de actividades desde primera hora de la mañana hasta la noche. Esta realidad se repite cada vez con más frecuencia y merece una reflexión.

Cuando la infancia deja de tener tiempo para ser infancia

Vivimos en una sociedad que valora la productividad, el rendimiento y el aprovechamiento constante del tiempo. Sin quererlo, este modelo también ha llegado a la infancia.

Muchos niños y niñas comienzan el día con el colegio, continúan con actividades extraescolares, idiomas, deporte, música, refuerzo escolar o clases particulares. Cuando llegan a casa todavía les esperan deberes, ducharse, cenar y preparar el día siguiente.

En consulta suelo preguntar una cuestión muy sencilla:

«¿Cuándo tiene tiempo para aburrirse?»

La respuesta, en muchas ocasiones, es un silencio.

Y ese silencio dice mucho.

El aburrimiento también forma parte del desarrollo

Existe la creencia de que un niño o una niña debe estar constantemente estimulado para desarrollar todo su potencial. Sin embargo, el cerebro infantil también necesita momentos de calma.

El aburrimiento permite:

  • Desarrollar la creatividad.
  • Favorecer el juego espontáneo.
  • Aprender a gestionar la frustración.
  • Escuchar las propias emociones.
  • Descansar del exceso de estímulos.

Como psicóloga infantil en Viladecans, cuando reviso la agenda de los niños con las familias, suelo explicar que el desarrollo no depende únicamente de hacer muchas actividades, sino también de disponer de espacios para imaginar, descansar y simplemente jugar.

Más actividades no siempre significan más oportunidades

Es comprensible que madres y padres quieran ofrecer lo mejor a sus hijos e hijas.

Las actividades extraescolares pueden aportar numerosos beneficios:

  • Mejorar habilidades sociales.
  • Favorecer el aprendizaje.
  • Descubrir nuevos intereses.
  • Incrementar la autoestima.
  • Potenciar hábitos saludables.

El problema aparece cuando la suma de todas ellas deja de respetar las necesidades del propio niño o niña.

No todos disfrutan del mismo ritmo.

No todos necesitan hacer cuatro actividades distintas.

No todos toleran igual el cansancio.

Cada infancia es diferente.

Las señales que pueden indicar una sobrecarga

En consulta observo algunas señales que pueden aparecer cuando un niño o una niña mantiene un ritmo excesivamente exigente durante demasiado tiempo.

Entre ellas destacan:

  • Irritabilidad frecuente.
  • Mayor dificultad para concentrarse.
  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Dolores de cabeza o de barriga sin causa médica.
  • Llanto por situaciones pequeñas.
  • Cansancio constante.
  • Desmotivación hacia actividades que antes disfrutaban.
  • Mayor dependencia emocional.
  • Conductas desafiantes.

Estas señales no siempre significan que exista un problema grave, pero sí pueden indicar que el organismo necesita bajar el ritmo.

Como psicóloga infantil en Viladecans, cuando analizo la agenda de los niños, muchas veces descubro que apenas existen momentos libres durante toda la semana.

El juego libre es una necesidad, no un premio

A menudo escucho frases como:

«Primero termina todas tus obligaciones y luego podrás jugar.»

Sin embargo, el juego no debería entenderse únicamente como una recompensa.

El juego libre constituye una necesidad evolutiva.

A través del juego, niños y niñas:

  • Elaboran emociones.
  • Practican habilidades sociales.
  • Aprenden a resolver conflictos.
  • Desarrollan funciones ejecutivas.
  • Experimentan diferentes roles.
  • Construyen su autoestima.

Cuando el tiempo destinado al juego desaparece porque toda la tarde está ocupada por actividades estructuradas, también desaparecen muchas oportunidades de aprendizaje emocional.

¿Cómo encontrar un equilibrio?

No se trata de eliminar todas las actividades.

Tampoco de renunciar a oportunidades que pueden resultar enriquecedoras.

La clave está en encontrar un equilibrio adaptado a cada niño o niña.

Algunas preguntas que suelo plantear a las familias son:

  • ¿Ha elegido realmente esa actividad?
  • ¿Disfruta cuando va o simplemente cumple?
  • ¿Tiene tiempo para jugar sin normas?
  • ¿Descansa lo suficiente?
  • ¿Hay tardes completamente libres?
  • ¿Existe espacio para estar con la familia sin prisas?

Como psicóloga infantil en Viladecans, revisar la agenda de los niños desde esta perspectiva suele ayudar a detectar pequeños cambios que generan un gran bienestar.

También necesitamos revisar nuestras expectativas

En ocasiones, sin pretenderlo, proyectamos nuestras ilusiones sobre nuestros hijos e hijas.

Queremos que aprendan idiomas, practiquen deporte, desarrollen habilidades musicales, tengan buenos resultados académicos y además sean felices.

Pero la felicidad no depende de hacer muchas cosas.

Depende, en gran parte, de sentirse visto, escuchado y acompañado.

A veces el mejor regalo que podemos ofrecerles es una tarde sin reloj.

Una tarde para construir una cabaña con mantas.

Para inventar historias.

Para correr en un parque.

Para hablar durante la cena sin mirar la hora.

Esos momentos también educan.

Y, probablemente, dejan recuerdos mucho más valiosos que una agenda completamente llena.

Cada niño y cada niña necesita un ritmo diferente

No existen agendas perfectas.

Lo que funciona para una familia puede no funcionar para otra.

Por eso considero tan importante observar a cada niño y niña desde una perspectiva individual, teniendo en cuenta su personalidad, sus necesidades emocionales, su momento evolutivo y el contexto familiar.

En muchas ocasiones, pequeños cambios en la organización semanal consiguen disminuir el estrés, mejorar el descanso y favorecer un ambiente mucho más tranquilo en casa.

Escuchar cómo se sienten los niños y las niñas, respetar sus tiempos y permitirles disfrutar de una infancia menos acelerada constituye una inversión en su bienestar presente y futuro.

Estoy aquí para acompañaros

Si sientes que vuestro hijo o hija está mostrando señales de cansancio, estrés, irritabilidad o dificultades emocionales relacionadas con el ritmo del día a día, estaré encantada de acompañaros. Como psicóloga en Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans, mi objetivo es ofrecer un espacio seguro donde tanto niños y niñas como sus familias puedan comprender qué está ocurriendo y encontrar herramientas adaptadas a sus necesidades.

Como psicóloga infantil en Viladecans, cuando revisamos juntos la agenda de los niños, no buscamos que hagan menos por sistema, sino que vivan una infancia más equilibrada, saludable y respetuosa con su desarrollo. Si crees que este puede ser vuestro caso, te invito a pedir una cita conmigo. Estaré encantada de conoceros, escuchar vuestra situación y acompañaros en este proceso hacia un mayor bienestar emocional.

Bárbara Ochoa López

Psicóloga

Grado en Psicología (UOC)

Experiencia Laboral
  • Psicóloga en Serveis Atenció Terapèutica (Viladecans).
Formación complementaria
  • Estudios de Naturopatía
Adaptación a nueos hermanos: guía emocional | Psicología infantil Viladecans

Adaptación a nueos hermanos: guía emocional | Psicología infantil Viladecans

PSICOLOGÍA INFANTIL VILADECANS: CELOS ENTRE HERMANOS

Adaptación a nuevos hermanos: psicóloga en Viladecans

Psicóloga en Viladecans explica cómo gestionar los celos entre hermanos tras la llegada de un nuevo bebé

Soy Paula García Hernández, psicóloga general sanitaria, y acompaño a niños, niñas y sus familias en el centro Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans. Me gradué en Psicología con mención en Psicología de la Salud por la Universitat de Barcelona, donde también cursé el Máster en Psicología General Sanitaria. Además, he ampliado mi formación con un Máster en Terapia Asistida con Animales y diferentes especializaciones en autismo, TDAH y prevención del suicidio. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en el ámbito clínico, educativo y social, lo que me permite tener una mirada amplia e integradora sobre el desarrollo infantil. En este artículo quiero acompañarte, desde mi experiencia como psicóloga en Viladecans, en la comprensión de los celos entre hermanos y en cómo gestionar emocionalmente la llegada de un nuevo miembro a la familia.

¿Por qué aparecen los celos ante la llegada de un nuevo hermano o hermana?

La llegada de un bebé supone un cambio profundo en la dinámica familiar. Para el niño o la niña mayor, esto implica reorganizar su mundo emocional y relacional. Hasta ese momento, había ocupado un lugar central en la atención de sus figuras de referencia, y de repente tiene que compartir ese espacio.

Desde mi experiencia como psicóloga en Viladecans trabajando con familias que consultan por celos entre hermanos, observo que estos sentimientos suelen surgir por miedo a perder el cariño, la atención o el lugar que ocupaban dentro del sistema familiar. Es importante entender que no se trata de egoísmo ni de “portarse mal”, sino de una reacción emocional totalmente natural ante un cambio significativo.

Los celos cumplen una función: alertan de que algo importante para el niño o la niña se siente amenazado. Por eso, en lugar de intentar eliminarlos, debemos aprender a comprenderlos y acompañarlos.

Señales de celos en la infancia

Cada niño o niña expresa los celos de manera distinta, en función de su edad, su temperamento y su capacidad para regular emociones. En consulta, como psicóloga en Viladecans especializada en celos entre hermanos, suelo encontrar algunas manifestaciones habituales:

  • Conductas regresivas (volver a etapas anteriores del desarrollo)
  • Rabietas más frecuentes o intensas
  • Mayor dependencia de las figuras adultas
  • Rechazo hacia el bebé o conductas de evitación
  • Búsqueda constante de atención
  • Cambios en el sueño o en la alimentación

Estas conductas pueden resultar desafiantes para las familias, pero es fundamental interpretarlas como una forma de comunicación emocional. El niño o la niña está expresando: “necesito que me mires, que me entiendas, que me sigas queriendo”.

El impacto emocional en el hermano o hermana mayor

Uno de los aspectos más importantes que trabajo en terapia es ayudar a las familias a comprender la vivencia interna del niño o la niña. Desde mi experiencia como psicóloga en Viladecans con casos de celos entre hermanos, observo que suelen convivir emociones aparentemente contradictorias: amor, curiosidad y ternura hacia el bebé, junto con enfado, tristeza o frustración.

Esta ambivalencia es completamente normal. Sin embargo, muchos niños y niñas pueden sentirse confundidos o culpables por experimentar emociones negativas hacia su hermano o hermana. Por eso es tan importante validar todo lo que sienten, sin juzgar ni corregir de forma inmediata.

Frases como “puedes querer a tu hermano/a y a la vez sentirte enfadado/a” ayudan a integrar estas emociones y favorecen un desarrollo emocional más saludable.

Cómo preparar la llegada del bebé

La preparación previa es clave para facilitar la adaptación. Antes del nacimiento, podemos empezar a introducir la idea del cambio de forma progresiva. Como psicóloga en Viladecans, cuando acompaño a familias en procesos de celos entre hermanos, recomiendo:

  • Explicar qué significa tener un bebé, adaptando el lenguaje a la edad
  • Involucrar al niño o la niña en pequeños preparativos
  • Leer cuentos que aborden la llegada de un hermano/a
  • Hablar sobre los cambios que pueden producirse en la rutina
  • Resolver dudas y validar emociones anticipadas

Es importante no generar expectativas irreales. Evitar frases como “será genial todo el tiempo” permite que el niño o la niña no se frustre cuando aparezcan momentos difíciles.

Estrategias para acompañar los celos de forma saludable

Una vez el bebé ya forma parte del día a día, es cuando suelen aparecer con más intensidad los celos. Desde mi práctica como psicóloga en Viladecans con experiencia en celos entre hermanos, comparto algunas estrategias que pueden ayudar:

Validar sin juzgar

Escuchar y poner palabras a lo que sienten les ayuda a sentirse comprendidos/as. La validación no significa estar de acuerdo con todo, sino reconocer la emoción.

Ofrecer tiempo de calidad

Dedicar momentos exclusivos al hijo o hija mayor refuerza su seguridad emocional. No es necesario que sea mucho tiempo, pero sí que sea significativo.

Mantener rutinas estables

Las rutinas proporcionan previsibilidad y seguridad en momentos de cambio.

Evitar etiquetas

Frases como “eres el mayor, tienes que portarte bien” pueden generar presión y aumentar el malestar.

Fomentar el vínculo de forma natural

Invitar a participar en el cuidado del bebé, siempre desde el respeto y sin obligación.

Errores frecuentes que conviene evitar

En mi experiencia como psicóloga en Viladecans trabajando con celos entre hermanos, hay ciertos errores que aparecen con frecuencia y que pueden dificultar la adaptación:

  • Minimizar las emociones del niño o la niña
  • Comparar a los hermanos/as
  • Castigar conductas sin entender su origen emocional
  • Exigir una relación positiva inmediata
  • Delegar demasiadas responsabilidades en el hermano/a mayor

Cambiar la mirada es esencial: detrás de cada conducta hay una necesidad emocional que necesita ser atendida.

¿Cuándo es recomendable acudir a terapia?

Aunque los celos forman parte del desarrollo, en algunos casos pueden intensificarse y generar un impacto significativo. Como psicóloga en Viladecans con experiencia en celos entre hermanos, recomiendo buscar apoyo profesional cuando:

  • Las conductas son muy intensas o persistentes
  • Hay un rechazo claro y mantenido hacia el bebé
  • Aparecen dificultades en el colegio o en otros contextos
  • La convivencia familiar se ve muy afectada
  • Las familias se sienten desbordadas o sin recursos

La intervención psicológica permite trabajar las emociones, mejorar la comunicación familiar y ofrecer herramientas adaptadas a cada caso.

El papel de la familia en el acompañamiento emocional

La familia es el entorno donde el niño o la niña aprende a gestionar sus emociones. En consulta, trabajo de forma conjunta con madres, padres y cuidadores/as. Como psicóloga en Viladecans especializada en celos entre hermanos, considero fundamental que las figuras adultas puedan sostener emocionalmente sin invalidar ni reaccionar desde la frustración.

No se trata de hacerlo perfecto, sino de estar disponibles, ser coherentes y ofrecer un espacio seguro donde el niño o la niña pueda expresarse.

Una oportunidad para crecer como familia

Aunque los celos pueden resultar difíciles de gestionar, también son una oportunidad de aprendizaje emocional. Cuando se acompañan de forma respetuosa, los niños y niñas desarrollan habilidades clave como la empatía, la paciencia o la regulación emocional.

Desde mi experiencia como psicóloga en Viladecans con familias que han vivido procesos de celos entre hermanos, puedo decir que muchas veces este proceso fortalece los vínculos y favorece una relación más sana entre hermanos/as a largo plazo.

Agenda tu cita y acompaña este proceso con apoyo profesional

Si estás viviendo la llegada de un nuevo hermano o hermana y te preocupa cómo lo está gestionando tu hijo o hija, puedo acompañaros en este proceso. En Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans, ofrezco un espacio cercano, profesional y adaptado a las necesidades de cada familia.

Como psicóloga en Viladecans con experiencia en celos entre hermanos, mi objetivo es ayudaros a comprender lo que está ocurriendo y dotaros de herramientas prácticas para acompañar a vuestro hijo o hija desde el respeto y la conexión emocional.

Puedes agendar una cita conmigo y empezar a trabajar este proceso de forma consciente y acompañada. Estaré encantada de ayudaros.

Paula García Hernández

Psicóloga General Sanitaria

Grado en Psicología con mención en Psicología de la Salud (Universitat de Barcelona)

Máster Psicología General Sanitaria (Universitat de Barcelona)

Máster Terapia Asistida con Animales (ISEP)

Formación complementaria
  • Curso de Experto en Prevención e Intervención en Suicidio (ISEP)
  • Diploma en Intervención Educativa en Autismo (Fundació Pere Tarrés)
  • Diploma en Atención a la diversidad: TDAH (Fundació Pere Tarrés)
Experiencia Laboral
  • Psicóloga en Serveis Atenció Terapèutica (Viladecans)
  • Psicóloga y Monitora Adultos con Discapacidad (Fundación Apip-Acam)
  • Psicóloga infanto-juvenil en Escola Joaquim Abril (Sant Fost de Campsentelles)
  • Vetlladora en casa de colonias Mas Po-Canyadó (La Conreria)
  • Reeducadora de niños y adolescentes con TDAH y autismo en Asociació TDAH Vallès (Sabadell)
Cómo abordar los “no quiero compartir” en casa y en el cole | Psicología Viladecans

Cómo abordar los “no quiero compartir” en casa y en el cole | Psicología Viladecans

Si somos la clínica más valorada de Viladecans en 2026 no es solo por las cifras, sino por la confianza que habéis depositado en nosotros durante estos 25 años de servicio. Ganar por segundo año consecutivo el Certificado de Excelencia de Doctoralia es un orgullo, pero lo que realmente nos motiva es leer los testimonios de más de 350 pacientes en Google y Trustindex que hoy viven con mayor plenitud.

En Serveis Atenció Terapètica, entendemos que detrás de cada consulta hay una historia única. Por eso, fusionamos una metodología de vanguardia con un trato profundamente humano y cercano. Aquí no eres un paciente más; eres el centro de un proceso diseñado para tu bienestar. Ser los mejores valorados refleja nuestra pasión por escucharte y ayudarte a transformar tu vida.

Desarrollo del autocontrol en la infancia en Viladecans

Desarrollo del autocontrol en la infancia en Viladecans

PSICÓLOGA INFANTIL EN VILADECANS PARA TRATAR EL AUTOCONTROL EN LA INFANCIA

Desarrollo del autocontrol en la infancia en Viladecans

Aprender a gestionar emociones y conductas es clave en el desarrollo infantil: estrategias efectivas para fortalecer el autocontrol en la infancia en Viladecans.

Hola, soy Beatriz Fraga Jiménez, psicóloga en el centro Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans. Me licencié en Psicología por la UOC, completé un Máster en Psicología Forense y Criminal por la UB y soy Especialista Universitaria en Intervención con víctimas de violencia de género y agresores de pareja por la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Además, he realizado cursos sobre prevención de violencia sexual, acoso por razón de sexo y herramientas socioeducativas de intervención en violencia machista.

Durante mi trayectoria profesional he trabajado con niños, niñas y familias en el desarrollo emocional, la gestión de emociones y el manejo de conductas difíciles. Uno de los aspectos más frecuentes que observo en mi consulta es la dificultad para desarrollar el autocontrol. Por ello, quiero compartir estrategias y reflexiones sobre el autocontrol en la infancia en Viladecans, basadas en mi experiencia directa con familias y profesionales del área.

¿Qué es el autocontrol en la infancia?

El autocontrol es la capacidad de regular las emociones, pensamientos y conductas frente a situaciones que generan frustración, impulsividad o deseo inmediato. Durante la infancia, esta habilidad está en pleno desarrollo y depende de factores personales, familiares y sociales.

Como psicóloga con experiencia en casos de dificultades de autocontrol en la infancia en Viladecans, he observado que cuando los niños y niñas aprenden a gestionar sus emociones, presentan una mejor adaptación escolar, relaciones más sanas con sus pares y adultos, y un aumento significativo de su autoestima. Esta integración de habilidades emocionales y conductuales es clave para que puedan enfrentarse a retos diarios de manera equilibrada.

Factores que influyen en el desarrollo del autocontrol

El desarrollo del autocontrol depende de múltiples factores:

– Entorno familiar: La forma en que se gestionan las emociones en casa, la consistencia en normas y límites y la calidad del vínculo afectivo influyen directamente en la capacidad de regulación emocional. Como psicóloga que acompaña casos de autocontrol en la infancia en Viladecans, suelo recomendar a las familias mantener rutinas claras, reforzar conductas positivas y ofrecer espacios de escucha y diálogo constante.

– Estilo educativo: La paciencia, la guía positiva y el refuerzo de conductas adecuadas facilitan que los niños y niñas aprendan a postergar gratificaciones y a regular sus emociones frente a la frustración.

– Modelos sociales: Los niños y niñas aprenden observando. Como profesional con experiencia en autocontrol en la infancia en Viladecans, he podido constatar que los niños y niñas que ven a sus cuidadores manejar emociones difíciles, conflictos y frustraciones de manera calmada, desarrollan estrategias de autocontrol más efectivas.

– Experiencias emocionales: Situaciones de estrés, cambios importantes o conflictos prolongados pueden dificultar la regulación emocional. Mi experiencia con familias me muestra que cuando se ofrece seguridad, predictibilidad y apoyo afectivo, el desarrollo del autocontrol se ve favorecido.

Señales de dificultades en el autocontrol

Detectar a tiempo dificultades permite intervenir de manera temprana y efectiva. Algunas señales frecuentes incluyen:

– Explosiones de ira o frustración desproporcionadas.

– Conductas impulsivas, como interrumpir conversaciones o actuar sin pensar.

– Dificultad para esperar turnos, compartir o seguir normas.

– Ansiedad frente a tareas que requieren concentración o esfuerzo sostenido.

– Cambios bruscos de humor o regresión en conductas ante situaciones de estrés.

Como psicóloga con experiencia en autocontrol en la infancia en Viladecans, he observado que la intervención temprana mejora la regulación emocional y potencia la confianza de los niños y niñas en sus propias capacidades.

Estrategias para favorecer el autocontrol

A continuación, comparto estrategias que familias y educadores pueden aplicar para fomentar el autocontrol en la infancia:

1. Modelar conductas de autocontrol: Mostrar cómo se gestionan emociones difíciles ayuda a que los niños y niñas interioricen estrategias de regulación. Como profesional que trabaja con casos de autocontrol en la infancia en Viladecans, recomiendo que los adultos den ejemplo constante de paciencia y reflexión antes de actuar.

2. Refuerzo positivo: Reconocer los esfuerzos de regulación emocional es más efectivo que castigar la impulsividad.

3. Rutinas y estructura: La previsibilidad aporta seguridad y ayuda a consolidar hábitos de autorregulación.

4. Técnicas de respiración y relajación: Ejercicios de respiración profunda, mindfulness o yoga infantil son herramientas muy útiles para disminuir impulsividad y ansiedad.

5. Juegos que fomenten la paciencia: Actividades por turnos o que requieran planificación ayudan a practicar la demora de gratificaciones y la concentración.

6. Diálogo emocional: Hablar sobre emociones, identificar sentimientos y reflexionar sobre las consecuencias de las acciones fortalece la conciencia emocional.

El rol de la escuela y la comunidad

El autocontrol se desarrolla también fuera del hogar. La escuela y la comunidad ofrecen espacios fundamentales para reforzar estas habilidades:

– Educación emocional en el aula: Programas que enseñan gestión de emociones, resolución de conflictos y habilidades sociales refuerzan la autorregulación.

– Apoyo docente: La formación de docentes en estrategias de autocontrol permite una intervención coherente entre el hogar y la escuela.

– Actividades extracurriculares: Deportes, música o artes escénicas fomentan disciplina, paciencia y regulación emocional de manera divertida.

Como psicóloga con experiencia en el seguimiento de niños y niñas de Viladecans, puedo asegurar que un trabajo conjunto entre familia, escuela y comunidad fortalece significativamente el autocontrol en la infancia en Viladecans, favoreciendo su bienestar integral.

Psicóloga en Viladecans para tratar el autocontrol en la infancia

Si notas que tu hijo o hija presenta dificultades para manejar emociones o impulsos, estoy aquí para acompañarte. Como psicóloga en Serveis Atenció Terapèutica de Viladecans, ofrezco sesiones individualizadas y apoyo familiar para trabajar de manera práctica y efectiva el autocontrol en la infancia en Viladecans.

Juntos identificaremos las necesidades específicas de tu hijo o hija, estableceremos objetivos realistas y aplicaremos estrategias adaptadas a su personalidad y entorno. Te invito a agendar una cita conmigo para iniciar este proceso de manera cercana, profesional y respetuosa.

Beatriz Fraga

Psicóloga

Grado en Psicología (UOC)

Máster en Psicología Forense y Criminal (UB)

Especialista Universitario en Intervención  con víctimas de violencia de género y agresores de pareja (Universidad Europea Miguel de Cervantes)

Experiencia Laboral
  • Psicóloga en Serveis d’Atenció Terapèutica (Viladecans).
  • Psicóloga en Sentiment (Sant Vicenç dels Horts).
Formación complementaria
  • Curso «Sensibilización, prevención y herramientas contra la violencia sexual en población joven».
  • Curso «Protocolos para la prevención y abordaje del acoso sexual y por razón de sexo».
  • Curso «Violencia machista: herramientas de intervención socioeducativas».
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